|
MARCELO GUAJARDO THOMAS Nace en 1977. Es periodista de la Universidad de Santiago de Chile y Magíster (c) en Literatura Chilena y Latinoamericana de la misma institución. Es fundador y editor de la revista literaria Barco Ebrio y ha participado en la organización de diversas presentaciones y lecturas. Fue becario de la Fundación Pablo Neruda durante el año 2003. Ha recibido el primer lugar del concurso de poesía universitaria Rolando Cárdenas, el tercer lugar del concurso nacional de poesía de la ciudad de San Felipe, menciones honrosas en los Juegos Florales Gabriela Mistral en los años 2000 y 2003 y el concurso de poesía de las Juventudes Comunistas, además del primer lugar del Concurso Nacional de poesía para jóvenes Armando Rubio Huidobro, organizado en el marco de la primera versión del encuentro internacional Chilepoesía, y el primer lugar del concurso nacional de poesía Dolores Pincheira Oyarzún organizado por la Sech de Concepción. Ha publicado los siguientes libros: Teseo en el mar hacia Cartagena y epílogo de la aventura editado en Santiago el año 2001 por Ediciones del Temple y El dolor de los enjambres editado en Concepción el año 2004 por la Sech de esa ciudad. TESEO EN EL MAR HACIA CARTAGENA Y EPÍLOGO DE LA AVENTURA | CARTAGENA PARECE SODOMA RELINCHANDO DE DOLOR, LUEGO DE LA LLUVIA DE FUEGO El destino de aquellos era Cartagena, donde Felicinda se extiende negra y sucia, sus hijos se bañan en calzoncillos en oleajes de excremento Alguna vez había en Cartagena joyas como soles repartidas entre los guijarros Alguna vez las viejas d vestido reformado y liberal bailaban minué al ritmo de los carros de sangre que llegaban desde Santiago Aquella Cartagena alguna vez arrebató de un zarpazo todo el oro del norte, extrajo el sudor de los negros estercoleros Los topos de piel cancerígena que Montt mandaba a matar en Santa María caían muertos despojados de dignidad Entonces aquella Cartagena, la vieja Cartagena la puta madre de la costa se levantaba las faldas y con el mismo sexo les arrebataba la vida a los topos que compraban con fichas todas las tardes el próximo día todas las tardes el próximo día Alguna vez esta Cartagena negra hacía, ella misma, las fosas para los chinos esclavos de finales de siglo La cal, con las manos enguantadas en seda y polleras francesas Los chinos murieron con el contrato apretado a los dientes Los estercoleros se fueron sumergiendo con las rocas que limpiaron, mientras el tiempo los olvidaba y Cartagena, la vieja puta, se dormía luego del festín. | | ENTONCES, AL LLEGAR LA NOCHE, EN EL SILENCIO, LOS VERDUGOS LOS LANZARON AL MAR "por segunda vez hemos derrotado a nuestros adversarios, por segunda vez hemos repudiado a los marxistas totalitarios" Augusto Pinochet, septiembre 1980. Teseo pregonaba los viejos discursos, subido en la proa de su barco camino a Cartagena, lejos de aquel zarpe blanco Estaban los días de las revoluciones olvidadas, las barricadas de oropel olvidadas Olvidados aquellos que habían gemido de dolor, cuando de un golpe de acero piedra, sobre frágiles maderas de pueblo, les han quitado el habla Olvidados, están debajo de la tierra Teseo, encendida palabra sobre los mástiles, Teseo alentaba El fondo del mar Contadores derribados de sus oficinas diminutas atravesaban las olas con una quilla hambrienta Entonces desde el fondo, atraídos por el gemido del héroe, una multitud de caracoles verdes emergió para acompañar su viaje Taparon el sol Los caracoles. | de TESEO EN EL MAR HACIA CARTAGENA Y EPÍLOGO DE LA AVENTURA © Marcelo Guajardo Thomas ISBN: 956-7802-11-4 Julio de 2001
|